Desde hace tres semanas, mi vida no ha sido la misma, y no me preocupa. Llámese ocio, pereza, apatía o mis ya patológicas pocas ganas de salir, más ahora que aqui, no para de llover. "Es que empezó el invierno", decía mi abuela (:(), aunque aqui no tengamos cuatro estaciones.
Y por esto de las estaciones, y que aqui hay un calor a veces(MUCHAS) insoportable todo el año, que siempre invita a playa, piscina, escote. A mi particularmente, me entran ganas de salir coriendo desnuda. Por esto (por lo de las estaciones) lógicamente aqui no existe Operación Verano, sino operación carnaval, semana santa, agosto-septiembre, y cuanto lunes o viernes feriado tenga el calendario, y permita hacer de un sábado y domingo común, un ansiado "finde largo".
Este año, de estos "findes", sólo nos quedan dos. Uno es el próximo, y el otro el del 12 de Octubre. Yo que no tengo vacaciones, sino hasta enero de 2010, lo lógico es que intente disfrutarlos, pero ya comenté lo de las ganas y la lluvia.
El caso que ya me está inquietando mucho, es que de un tiempo para acá, entre semanas paso muchas horas en internet. Leo cualquier cosa, y salto de una a otra, sin mucho control del tiempo.
Tampoco me parecería tan malo, porque creo que son rachas, pero esta misma conducta, una vez ayudó a hacer de mi un "monstruo rechaza invitaciones", que llegó a pensar (aunque no seriamente) en el "teleputo".

También sirvió para que una parte muy querida de mi anatomía conociera sus primeros gramos adicionales, que aunque en principio le sentaban fenomenales(es que cuando uno ama, todo lo ve lindo), no puedo negar que después la situación se puso un tanto delicada, y muy preocupante. Y claro, con mis treinta y tantos, no puedo repetir errores y seguir abusando, porque ahora costará más, bajar un gramo.
En fin, que hace unos días para variar un poco, mi Operación se llama Invierno Caliente, pero que nada tiene que ver con guerras, y menos con bikinis y sol, sino con ocio, vacaciones, vestidos,retos, piel, músculos, relax, placer, y una próxima y anhelada dieta hipercalórica, que pienso disfrutar sin ningún tipo de miramientos ni arrepentimientos.
Aún falta mucho, pero a mi me parece muy placentero, saborear y tragar lentamente.